El tren vuelve a ser destino
Hubo una época en que el tren era la forma más elegante de cruzar un continente. Vuelve a serlo. Para cierto tipo de viajero, el trayecto ya no es el medio: es el viaje. Vagones restaurados, cocina de autor a bordo, camarotes que son suites en movimiento y una idea muy concreta del tiempo —el de mirar por la ventanilla sin prisa—. El calendario de 2026 y 2027 lo confirma.
Italia, en su versión más cinematográfica
El estreno del año es La Dolce Vita Orient Express. Operado por Accor, recorre Italia con ocho itinerarios que atraviesan catorce regiones desde su debut en la primavera de 2026. Sus interiores, firmados por el estudio milanés Dimorestudio, evocan el glamour italiano de mediados del siglo XX: es tomar la Italia de una película y ponerla sobre raíles.
En paralelo, Belmond lleva su legendario Venice Simplon-Orient-Express —vagones auténticos de los años veinte y treinta— a una ruta nueva que baja hasta la Costa Amalfitana, con salida desde París. Es, seguramente, la forma más romántica de llegar al sur de Italia.
Lo que tenemos en casa
No hace falta cruzar fronteras para subirse a una joya. Al Andalus recorre el sur de España en vagones originales de la Compagnie des Wagons-Lits de 1929 —los mismos que en su día usó la monarquía inglesa—. Es una de esas experiencias que, por cercanía, se subestima: pocos trenes del mundo combinan esa herencia con la luz de Andalucía.
Y el mapa se sigue ampliando
El movimiento es global. En el Reino Unido, Belmond ha estrenado el Britannic Explorer, el primer tren-hotel de lujo que recorre Inglaterra y Gales. En el Sudeste Asiático, el Eastern & Oriental Express ha vuelto a las vías. Y Oriente Medio prepara su propia entrada en el género. El tren de lujo ya no es una rareza nostálgica, sino una categoría en plena expansión.
El trayecto también se diseña
Aquí entra el criterio. Estos trenes salen pocas veces al año y las mejores cabinas —las de la cubierta correcta, la ventanilla que da al paisaje y no al andén— vuelan en cuestión de horas. Elegir el itinerario adecuado, la fecha en que el paisaje está en su punto y el enlace que convierte el tren en parte de un viaje mayor es lo que separa una buena idea de un gran recuerdo.
Llevamos más de treinta años convencidos de que cómo se llega importa tanto como adónde. La ruta, también, se compone a medida. Escríbenos y diseñamos el trayecto completo —tren, cabina, fechas y todo lo que lo rodea— para que el viaje empiece en el andén.